domingo, 1 de noviembre de 2020

LAS CAPITULACIONES en época morisca y cristiana

    Son días de zozobra y peste maligna. España sufre su pandemia, al igual que otros paises europeos, "el maldito coronavirus", pero otro azote más peculiar y virico como compañero de viaje nos llega desde las costas africanas y en menor medida por otras fronteras y aeropuertos.

    Hace unos días leia EN LA PRENSA FRANCESA, los desembarcos habidos  por las costas almerienses y que confirmó la Guardia Civil que son fruto de mafias argelinas y marroquies, entre otras, que se dedican al trafico de seres humanos con pingües beneficios para "sus Padrinos".

La Garde civile espagnole a annoncé, jeudi, avoir arrêté 11 passeurs présumés qui opéraient entre Oran, en Algérie, et Almeria, dans le sud de l'Espagne. L'organisation était parvenue à faire entrer, en 48 heures, 126 migrants sur le sol européen, dont des mineurs et une personne handicapée.
Onze passeurs présumés ont été arrêtés, jeudi 14 mai, par la Garde civile espagnole dans la région d'Almeria dans le sud de l'Espagne. "En seulement deux jours, l'organisation a transféré par la mer 126 candidats à l'exil en provenance d'Algérie, dont des mineurs, des femmes enceintes et une personne handicapée", écrit la police dans un communiqué.

LAS CAPITULACIONES DE GRANADA, 1491



Las Capitulaciones de 25 de Noviembre de 1491 de la Guerra de Granada, dadas en Santa Fe, en el Real de la Vega de Granada, según el texto de las Capitulaciones Santa Fe de 1491 que aparece en la obra descriptiva sobre la guerra de Granada: “Rebelión y Castigo de los Moriscos del Reino de Granada, dirigida a Don Juan de Cárdenas y Zúñiga, Conde de Miranda, Marqués de la Bañeza, del Consejo de Estado del Rey Nuestro Señor y su Presidente en los Reales Consejos de Castilla y de Italia, hecha por Luis Mármol y Carvajal, andante en la Corte de su Majestad" .

El documnento Original de las Capitulaciones de 1491, firmadas por Boabdil y los Reyes Católicos se encuentran en el- Archivo de Simancas -

SE TRATA DE UN PRIVILEGIO RODADO, DE AHÍ SU TIPO DE LETRA Y SU ÉPOCA DOCUMENTAL.





TEXTOS REPRODUCIDOS


Primeramente, que el rey moro y los alcaides y alfaquís, cadís, meftís,
alguaciles y sabios, y los caudillos y hombres buenos, y todo el común de la
ciudad de Granada y de su Albaicin y arrabales, darán y entregarán á sus
altezas ó á la persona que mandaren, con amor, paz y buena voluntad,
verdadera en trato y en obra, dentro de cuarenta días primeros siguientes,
la fortaleza de la Alhambra y Alhizán, con todas sus torres y puertas, y
todas las otras fortalezas, torres y puertas de la ciudad de Granada y del
Albaicin y arrabales que salen al campo, para que las ocupen en su nombre
con su gente y a su voluntad, con que se mande á las justicias que no
consientan que los cristianos suban al muro que está entre el Alcazaba y el
Albaicin, de donde se descubren las casas de los moros; y que si alguno
subiere, sea luego castigado con rigor. 
Que cumplido el término de los cuarenta días, todos los moros se
entregarán á sus altezas libre y espontáneamente, y cumplirán lo que son
obligados á cumplir los buenos y leales vasallos con sus reyes y señores
naturales; y para seguridad de su entrega, un día antes que entreguen las
fortalezas darán en rehenes al alguacil Jucef Aben Comixa, con quinientas
personas hijos y hermanos de los principales de la ciudad y del Albaicin y
arrabales, para que estén en poder de sus altezas diez días, mientras se
entregan y aseguran las fortalezas, poniendo en ellas gente y bastimientos;
en el cual tiempo se les dará todo lo que hubieren menester para su
sustento; y entregadas, los pongan en libertad.
Que siendo entregadas las fortalezas, sus altezas y el príncipe don Juan, su
hijo, por sí y por los reyes sus sucesores, recibirán por sus vasallos
naturales, debajo de su palabra, seguro y amparo real, al rey Abí Abdilehi, y
á los alcaides, cadís, alfaquís, meftís, sabios, alguaciles, caudillos y
escuderos, y á todo el común, chicos y grandes, así hombres como mujeres,
vecinos de Granada y de su Albaicin y arrabales, y de las fortalezas, villas y
lugares de su tierra y de la Alpujarra, y de los otros lugares que entraren
debajo deste concierto y capitulación, de cualquier manera que sea, y los
dejarán en sus Casas, haciendas y heredades, entonces y en todo tiempo y
para siempre jamás, y no les consentirán hacer mal ni daño sin intervenir
en ello justicia y haber causa, ni les quitarán sus bienes ni sus haciendas ni
parte dello; antes serán acatados, honrados y respetados de sus súbditos y
vasallos, como lo son todos los que viven debajo de su gobierno y mando.
Que el día que sus altezas enviaren á tomar posesión de la Alhambra,
mandarán entrar su gente por la puerta de Bib Lacha ó por la de Bibnest, ó
por el campo fuera de la ciudad, porque entrando por las calles no hayan
algún escándalo.
Que el día que el rey Abí Abdilehi entregare las fortalezas y torres, sus
altezas le mandarán entregar á su hijo con todos los rehenes, y sus mujeres
y criados, excepto los que se hubieren vuelto cristianos.
Que sus altezas y sus sucesores para siempre jamás dejarán vivir al rey Abí
Abdilehi y á sus alcaides, cadís, meftís, alguaciles, caudillos y hombres
buenos y á todo el común, chicos y grandes, en su ley, y no les consentirán
quitar sus mezquitas ni sus torres ni los almuédanos, ni les tocarán en los
habices y rentas que tienen para ellas, ni les perturbarán los usos y
costumbres en que están.
Que los moros sean juzgados en sus leyes y causas por el derecho del xara
que tienen costumbre de guardar, con parecer de sus cadís y jueces.
Que no les tomarán ni consentirán tomar agora m en ningún tiempo para
siempre jamás, las armas ni los caballos, excepto los tiros de pólvora chicos
y grandes, los cuales han de entregar brevemente á quien sus altezas
mandaren.
Que todos los moros, chicos y grandes, hombres y mujeres, así de Granada 
y su tierra como de la Alpujarra y de todos los lugares, que quisieren irse á
vivir á Berbería ó á otras partes donde les pareciere, puedan vender sus
haciendas, muebles y raíces, de cualquier manera que sean, á quien y como
les pareciere, y que sus altezas ni sus sucesores en ningún tiempo las
quitarán ni consentirán quitar á los que las hubieren comprado; y que si sus
altezas las quisieren comprar, las puedan tomar por el tanto que estuvieren
igualadas, aunque no se hallen en la ciudad, dejando personas con su poder
que lo puedan hacer.
Que á los moros que se quisieren ir á Berbería ó á otras partes les darán
sus altezas pasaje libre y seguro con sus familias, bienes muebles,
mercaderías, joyas, oro, plata y todo género de armas, salvo los
instrumentos y tiros de pólvora; y para los que quisieren pasar luego, les
darán diez navíos gruesos que por tiempo de setenta días asistan en los
puertos donde los pidieren, y los lleven libres y seguros á los puertos de
Berbería, donde acostumbran llegar los navíos de mercaderes cristianos á
contratar. Y demás desto, todos los que en término de tres años se
quisieren ir, lo puedan hacer, y sus altezas les mandarán dar navíos donde
los pidieren, en que pasen seguros, con que avisen cincuenta días antes, y
no les llevarán fletes ni otra cosa alguna por ello.
Que pasados los dichos tres años, todas las veces que se quisieren pasar á
Berbería lo puedan hacer, y se les dará licencia para ello pagando á sus
altezas un ducado por cabeza y el flete de los navíos en que pasaren.
Que si los moros que quisieren irse á Berbería no pudieren vender sus
bienes raíces que tuvieren en la ciudad de Granada y su Albaicin y
arrabales, y en la Alpujarra y en otras partes, los puedan dejar
encomendados á terceras personas con poder para cobrar los réditos, y que
todo lo que rentaren lo puedan enviar á sus dueños á Berbería donde
estuvieren, sin que se les ponga impedimento alguno.
Que no mandarán sus altezas ni el príncipe don Juan su hijo, ni los que
después dellos sucedieren, para siempre jamás, que los moros que fueren
sus vasallos traigan señales en los vestidos como los traen los judíos.
Que el rey Abdilehi ni los otros moros de la ciudad de Granada ni de su
Albaicin y arrabales no pagarán los pechos que pagan por razón de las
casas y posesiones por tiempo de tres años primeros siguientes, y que
solamente pagarán los diezmos de agosto y otoño, y el diezmo de ganado
que tuvieren al tiempo del dezmar, en el mes de abril y en el de mayo,
conviene á saber, de lo criado, como lo tienen de costumbre pagar los
cristianos.
Que al tiempo de la entrega de la ciudad y lugares, sean los moros
obligados á dar y entregar á sus altezas todos los captivos cristianos
varones y hembras, para que los pongan en libertad, sin que por ellos pidan
ni lleven cosa alguna; y que si algún moro hubiere vendido alguno en
Berbería y se lo pidieren diciendo tenerlo en su poder, en tal caso, jurando 
en su ley y dando testigos como lo vendió antes destas capitulaciones, no le
será mas pedido ni él esté obligado á darle.
Que sus altezas mandarán que en ningún tiempo se tomen al rey Ahí
Abdilehi ni á los alcaides, cadís, meftís, caudillos, alguaciles ni escuderos las
bestias de carga ni los criados para ningún servicio, si no fuere con su
voluntad, pagándoles sus jornales justamente.
Que no consentirán que los cristianos entren en las mezquitas de los moros
donde hacen su zalá sin licencia de los alfaquís, y el que de otra manera
entrare será castigado por ello.
Que no permitirán sus altezas que los judíos tengan facultad ni mando
sobre los moros ni sean recaudadores de ninguna renta.
Que el rey Abdilehi y sus alcaides, cadís, alfaquís, meftís, alguaciles,
sabios, caudillos y escuderos, y todo el común de la ciudad de Granada y
del Albaicin y arrabales, y de la Alpujarra y otros lugares, serán respetados
y bien tratados por sus altezas y ministros, y que su razón será oída y se
les guardarán sus costumbres y ritos, y que á todos los alcaides y alfaquís
les dejarán cobrar sus rentas y gozar de sus preeminencias y libertades,
como lo tienen de costumbre y es justo que se les guarde.
Que sus altezas mandarán que no se les echen huéspedes ni se les tome
ropa ni aves ni bestias ni bastimentos de ninguna suerte á los moros sin su
voluntad.
Que los pleitos que ocurrieren entre los moros serán juzgados por su ley y
xara, que dicen de la Zuna, y por sus cadís y jueces, como lo tienen de
costumbre, y que si el pleito fuere entre cristiano y moro, el juicio dél sea
por alcalde cristiano y cadí moro, porque las partes no se puedan quejar de
la sentencia.
Que ningún juez pueda juzgar ni apremiará ningún moro por delito que
otro hubiere cometido, ni el padre sea preso por el hijo, ni el hijo por el
padre, ni hermano contra hermano, ni pariente por pariente, sino que el
que hiciere el mal aquel lo pague.
Que sus altezas harán perdón general á todos los moros que se hubieren
hallado en la prisión de Hamete Abí Alí, su vasallo, y así á ellos como á los
lugares de Cabtil, por los cristianos que han muerto ni por los deservicios
que han hecho á sus altezas, no les será hecho mal ni daño, ni se les pedirá
cosa de cuanto han tomado ni robado.
Que si en algún tiempo los moros que están captivos en poder de cristianos
huyeren á la ciudad de Granada ó á otros lugares de los contenidos en estas
capitulaciones, sean libres, y sus dueños no los puedan pedir ni los jueces
mandarlos dar, salvo si fueren canarios ó negros de Gelofe ó de las islas. 
Que los moros no darán ni pagarán á sus altezas mas tributo que aquello
que acostumbran á dar á los reyes moros.
Que á todos los moros de Granada y su tierra y de la Alpujarra, que
estuvieren en Berbería, se les dará término de tres años primeros siguientes
para que si quisieren puedan venir y entrar en este concierto y gozar dél. Y
que si hubieren pasado algunos cristianos captivos á Berbería, teniéndolos
vendidos y fuera de su poder, no sean obligados a traerlos ni á volver nada
del precio en que los hubieren vendido.
Que si el Rey y otro cualquier moro después de pasado a Berbería quisiere
volverse A España, no le contentando la tierra ni el trato de aquellas partes,
sus altezas les darán licencia por término de tres años para poderlo hacer, y
gozar destas capitulaciones como todos los demás.
Que si los moros que entraren debajo destas capitulaciones y conciertos
quisieren ir con sus mercaderías A tratar y contratar en Berbería, se les
dará licencia para poderlo hacer libremente, y lo mesmo en todos los
lugares de Castilla y de la Andalucía, sin pagar portazgos ni los otros
derechos que los cristianos acostumbran pagar.
Que no se permitirá que ninguna persona maltrate de obra ni de palabra á
los cristianos ó cristianas que antes destas capitulaciones se hobieren vuelto
moros; y que si algún moro tuviere alguna renegada por mujer, no será
apremiada á ser cristiana contra su voluntad, sino que será interrogado en
presencia de cristianos y de moros, y se seguirá su voluntad; y lo mesmo se
entenderá con los niños y niñas nacidos de cristiana y moro.
Que ningún moro ni mora serán apremiados á ser cristianos contra su
voluntad; y que si alguna doncella ó casada ó viuda, por razón de algunos
amores, se quisiere tomar cristiana, tampoco será recebida hasta ser
interrogada; y si hubiere sacado alguna ropa ó joyas de casa de sus padres
ó de otra parte, se restituirá á su dueño, y serán castigados los culpados
por justicia.
Que sus altezas ni sus sucesores en ningún tiempo pedirán al rey Abí
Abdilehi ni á los de Granada y su tierra, ni á los demás que entraren en
estas capitulaciones, que restituyan caballos, bagajes, ganados, oro, plata,
joyas, ni otra cosa de lo que hubieren ganado en cualquier manera durante
la guerra y rebelión, así de cristianos como de moros mudéjares ó no
mudéjares; y que si algunos conocieren las cosas que les han sido tomadas,
no las puedan pedir; antes sean castigados si las pidieren.
Que si algún moro hobiere herido ó muerto cristiano ó cristiana siendo sus
captivos, no les será pedido ni demandado en ningún tiempo.
Que pasados los tres años de las franquezas, no pagarán los moros de 
renta de las haciendas y tierras realengas más de aquello que justamente
pareciere que deben pagar conforme al valor y calidad dellas.
Que los jueces, alcaldes y gobernadores que sus altezas hubieren de poner
en la ciudad de Granada y su tierra, serán personas tales que honrarán á
los moros y los tratarán amorosamente, y les guardarán estas
capitulaciones; y que si alguno hiciere cosa indebida, sus altezas lo
mandarán mudar y castigar.
Que sus altezas y sus sucesores no pedirán ni demandarán al rey Abdilehi
ni á otra persona alguna de las contenidas en estas capitulaciones, cosa que
hayan hecho, de cualquier condición que sea, hasta el día de la entrega de
la ciudad y de las fortalezas.
Que ningún alcaide, escudero ni criado del rey Zagal no terna cargo ni
mando en ningún tiempo sobre los moros de Granada.
Que por hacer bien y merced al rey Ahí Abdilehi y á los vecinos y
moradores de Granada y de su Albaicin y arrabales, mandarán que todos los
moros captivos, así hombres como mujeres, que estuvieren en poder de
cristianos, sean libres sin pagar cosa alguna, los que se hallaren en la
Andalucía dentro de cinco meses, y los que en Castilla dentro de ocho; y
que dos días después que los moros hayan entregado los cristianos captivos
que hubiere en Granada, sus altezas les mandarán entregar doscientos
moros y moras. Y demás desto pondrán en libertad á Aben Adrami, que
está en poder de Gonzalo Hernández de Córdoba, y á Hozmin, que está en
poder del conde de Tendilla, y á Reduan, que lo tiene el conde de Cabra, y á
Aben Mueden y al hijo del alfaquí Hademi, que todos son hombres
principales vecinos de Granada, y á los cinco escuderos que fueron presos
en la rota de Brahem Abenc errax, sabiéndose dónde están.
Que todos los moros de la Alpujarra que vinieren á servicio de sus altezas
darán y entregarán dentro de quince días todos los captivos cristianos que
tuvieren en su poder, sin que se les dé cosa alguna por ellos; y que si
alguno es tuviere igualado por trueco que dé otro moro, sus altezas
mandarán que los jueces se lo hagan dar luego.
Que sus altezas mandarán guardar las costumbres que tienen los moros en
lo de las herencias, y que en lo tocante á ellas serán jueces sus cadís.
Que todos los otros moros, demás de los contenidos en este concierto, que
quisieren venirse al servicio de sus altezas dentro de treinta días, lo puedan
hacer y gozar dél y de todo lo en él contenido, excepto de la franqueza de
los tres años.
Que los habices y rentas de las mezquitas, y las limosnas y otras cosas que
se acostumbran dar á las mudarazas y estudios y escuelas donde enseñan á
los niños, quedarán á cargo de los alfaquís para que los destribuyan y
repartan como les pareciere, y que sus altezas ni sus ministros no se 
entremeterán en ello ni en parte dello, ni mandarán tomarlas ni depositarías
en ningún tiempo para siempre jamás.
Que sus altezas mandarán dar seguro á todos los navíos de Berbería que
estuvieren en los puertos del reino de Granada, para que se vayan
libremente, con que no lleven ningún cristiano cautivo, y que mientras
estuvieren en los puertos no consentirán que se les haga agravio ni se les
tomará cosa de sus haciendas; mas si embarcaren ó pasaren algunos
cristianos captivos, no les valdrá este seguro, y para ello han de ser
visitados a la partida.
Que no serán compelidos ni apremiados los moros para ningún servicio de
guerra contra su voluntad, y si sus altezas quisieren servirse de algunos de
á caballo, llamándolos para algún lugar de la Andalucía, les mandarán pagar
su sueldo desde el día que salieren hasta que vuelvan á sus casas.
Que sus altezas mandarán guardar las ordenanzas de las aguas de fuentes
y acequias que entran en Granada, y no las consentirán mudar, ni tomar
cosa ni parte dellas; y si alguna persona lo hiciere, ó echare alguna
inmundicia dentro, será castigado por ello.
Que si algún cautivo moro, habiendo dejado otro moro en prendas por su
rescate, se hubiere huido á la ciudad de Granada ó á los lugares de su
tierra, sea libre, y no obligado el uno ni el otro á pagar el tal rescate, ni las
justicias le compelan á ello.
Que las deudas que hubiere entre los moros con recaudos y escrituras se
mandarán pagar con efeto, y que por virtud de la mudanza de señorío no se
consentirá sino que cada uno pague lo que debe.
Que las carnicerías de los cristianos estarán apartadas de las de los moros,
y no se mezclarán los bastimentos de los unos con los de los otros; y si
alguno lo hiciere, será por ello castigado.
Que los judíos naturales de Granada y de su Albaicin y arrabales, y los de
la Alpujarra y de todos los otros lugares contenidos en estas capitulaciones,
gozarán dellas, con que los que no hubieren sido cristianos se pasen á
Berbería dentro de tres años, que corran desde 8 de diciembre deste año.
Y que todo lo contenido en estas capitulaciones lo mandarán sus altezas
guardar desde el día que se entregaren las fortalezas de la ciudad de
Granada en adelante. 

De lo cual mandaron dar, y dieron su carta y provisión real firmada de sus nombres, y sellada con su sello, y refrendada de Hernando de Zafra, su secretario, su fecha en el real de la vega de Granada, á 28 días del mes de noviembre del año de nuestra salvación 1491

"Las Capitulaciones - biblioteca nacion andaluza sevilla"

      En las Capitulaciones para la entrega del Reino de Granada, los Reyes Católicos se mostraron extraordinariamente generosos con los musulmanes del reino nazarí de Granada. Así, por ejemplo, los Reyes católicos ordenan que el hijo del Rey Boabdil, que estaba prisionero de los cristianos, sea devuelto a su padre.
     Se garantizó la tolerancia religiosa con los musulmanes y quedó asegurada la propiedad de los nazaríes que decidieron quedarse en Granada y las Alpujarras y no marchar a África, a la «Berbería».
  Así estimo que fue una época de extraordinario respeto y "savoir faire", de la politica de los Reyes Catolicos, para con los vencidos.
   Ayyy,¡¡¡¡ de esa desmemoria historica, que nos aflije hoy en día.
                                                      El  Cronicón de Bob

                                        NOVIEMBRE 2020- Dia de TODOS LOS SANTOS







miércoles, 1 de mayo de 2019




UN ADIOS A  D. ANTONIO MACHADO- 1º DE MAYO DEL 2019-

A última hora de la tarde del 28 de enero de 1939, Antonio Machado, que entonces tenía 64 años, desciende del tren lleno de gente de Cerbere. Le acompañan su madre, Ana Ruiz, su hermano José, su esposa Matea Monedero y el escritor Corpus Barga.

Minado por una grave afectación de los bronquios, el poeta está agotado. El camino al exilio ha sido largo desde el 24 de noviembre de 1936, que fue cuando el Quinto Regimiento organizó la evacuación de aquel Madrid asediado y fue la salida de un gran número de intelectuales.

A regañadientes, Antonio Machado salió de la capital con su familia para instalarse en Villa Amparo, en el pueblo de Rocafort, cerca de Valencia. En marzo de 1938, el avance de las tropas nacionalistas los persiguen a todos estos intelectuales  hasta Barcelona, ​​donde se hospedan en el Majestic Hotel, luego en Torre Castañer. Pero el 22 de enero, debieron salir de Barcelona, ​​amenazados por las tropas franquistas. La ciudad caerá el 26 de enero y es con la  confusión y desesperación como se organiza el éxodo a Francia.
Machado y su familia forman parte de un convoy de intelectuales que tardan seis días en llegar a Port Bou, con paradas en Cervià de Ter, Raset y Mas Faixat, donde el poeta y sus compañeros de éxodo pasan su último viaje.
Noche ULTIMA en la tierra de españa.
En la mañana del 27 de enero, escribe un compañero de viaje, partimos nuevamente para llegar a Port Bou al anochecer. Hace frío y llueve. La enorme inundación de refugiados significa que, a pocos kilómetros de distancia, en la escalada de la frontera del paso de Balitres, Antonio Machado y su familia tienen que salir del automóvil, abandonar su equipaje (entre los cuales varios textos del poeta, perdidos para siempre). ) y subir los cientos de metros que los separan de la frontera.
Está cerrado por orden de las autoridades francesas y estará abierto a los civiles al día siguiente, 28 de enero (y los militares, desarmados inmediatamente el 5 de febrero). Gracias a su pasaporte ya la intervención de Corpus Barga ("Le digo al comisario de policía que Antonio Machado fue a España lo que Paul Valéry fue a Francia y que él estaba enfermo"),
Antonio Machado y su madre puede cruzar la frontera y bajar a Cerbère en una camioneta que el Comisionado de Policía pone amablemente a su disposición. Pronto se les unen José y Matea, y todos pasan la primera noche en suelo francés en un automóvil olvidado en un apartadero.

Al día siguiente, "ligero de equipaje", Antonio Machado llega con su familia a la estación de Collioure. Bajan a La Placette, donde Juliette Figueres, quien tiene una mercería, los consuela con un café con leche y unas galletas. Desde allí, van al hotel Bougnol-Quintana, que les indicó el jefe de la estación, Jacques Baills, cuando bajaron del tren.

Jacques Baills, Juliette Figueres y su esposo, Pauline Quintana, una hotelera con un gran corazón, son los nuevos amigos coleccionistas - admiradores del poeta, a quienes, además de ayuda moral, brindan, así como a él, una ayuda material: ropa de cama, sellos, correos, libros, diarios y revistas. Machado, muy fatigado por el viaje, sale muy poco del hotel. Su hermano contó la única caminata que hizo en su compañía hasta la playa.

La salud de Antonio se deteriora día a día y muere el miércoles 22 de febrero a las tres y media de la tarde, mientras que su madre muere en la misma habitación y muere tres días después. 25 de febrero. La noticia de la muerte del poeta se está difundiendo muy rápido. Su cuerpo es vigilado por sus nuevos amigos de Collioure y también por Gaston Prats y Henri Frère, ambos profesores de español. Este último, un talentoso pintor, realizó varios bocetos del poeta en su lecho de muerte, desde el cual ejecutó un grabado en cobre.

Es Jacques Baills quien hace la declaración de muerte al ayuntamiento y alerta a la embajada de España en París, así como a varias personalidades. La prensa local e internacional se hace eco de la muerte "del poeta y español sin tacha", Antonio Machado (ABC, Republicano, Valencia, 26 de febrero de 1939).

El funeral civil, como Antonio le había pedido a su hermano, tuvo lugar el jueves 23 de febrero a las cuatro de la tarde. Presididos por el alcalde de Collioure, Marceau Banyuls, reúnen a una multitud de refugiados, amigos y admiradores del poeta. El ataúd, cubierto con la bandera republicana, es llevado por doce soldados españoles de la Segunda Brigada de Caballería, recluidos en el Castillo Real de Collioure.
El cuerpo del poeta se deposita en un nicho prestado por la familia Py-Deboher, amiga de Pauline Quintana.

En Collioure, Antonio Machado no escribió nada, excepto un verso, su último verso, escrito en un papel que se encuentra en el bolsillo de su abrigo: "Estos días azules y este sol de la infancia".

Los años pasaron y un día la familia Py-Deboher necesitaba el nicho donde descansaba el poeta. En un notable artículo titulado "Un gran poeta está esperando su tumba" (Le Figaro Littéraire, 12 de octubre de 1957), Josep Maria Corredor, secretario del "Comité de Amigos de Antonio Machado", lanzó un llamamiento para hacer donaciones.
Estas donaciones, cuidadosamente registradas contablemente por Jacques Baills, tesorero del Comité, no tardaron en llegar. Entre los donantes había muchos nombres anónimos, pero también grandes como Pablo Casals, René Char, Albert Camus, Andre Malraux o Eduardo Santos, ex Presidente de la República de Colombia. La tumba, construida de acuerdo con los planos del arquitecto peruano Cyprien Lloansi, y ubicada en un sitio del cementerio, sin cargo alguno por el Ayuntamiento de Collioure, permitió el entierro de Antonio Machado y Ana Ruiz, el 16 de julio de 1958.

Finalmente, fue en 1977 que, por iniciativa de Manolo Valiente, Monique Alonso y Antonio Gardó, se creó la Fundación Antonio Machado de Collioure. Actualmente está presidida por Joëlle Santa-Garcia, profesora de español en la escuela secundaria Pablo Picasso en Perpignan.
El Cronicón de Bob
1-Mayo 2019

Tumba de D.Antonio Machado -Collioure- Francia


jueves, 21 de febrero de 2019

PLAZA DE REMBRANDT- AMSTERDAM



PLAZA DE REMBRANDT- AMSTERDAM

En un tiempo en que España necesitaba defender sus territorios europeos con
soldados fiables, los soldados de los Tercios demostraron de lo que era capaz
un militar resuelto y experimentado. Así, con la Cruz de Borgoña a sus espaldas 
y una daga en su cinto, estas unidades se labraron una reputación que, todavía hoy, 
les hace contar con un lugar privilegiado en la Historia.
La ronda de noche o La ronda nocturna (en neerlandésDe Nachtwacht
es el nombre por el que se conoce comúnmente una de las más 
famosas obras maestras del pintor NEERLANDES REMBRANDT, pintada entre 
1640 1642. Este cuadro es una de las joyas de la exposición permanente 
del RIJKSMUSEUM de Ámsterdam, pinacoteca especializada en su propio
 arte neerlandés.

Existe en la Plaza de Rembrandt, de la capital Holandesa-AMSTERDAM- 
un prestigioso grupo de héroes de bronce fundido de Famouspainting Nightwatch (1642) de Rembrandt. 
Este es un monumento de bronce a la pintura flamenca y tambien un recordatorio a los enemigos de nuestro país de la que fue la mejor infantería europea durante casi 150 años: los temibles Tercios, o TERCIOS DE FLANDES.


Cuadro de "LA RONDA"-REMBRANDT




¿Quién se aventuró  a recrear el gran lienzo holandés en forma de escultura? 
La respuesta: los escultores Mikhail Dronov, de Moscú y Alexander Taratynov, que ahora vive en Holanda.
En el estudio de Taratynov, durante muchos años, fue decorado con rollos de papel tapiz que reproducia una copia a tamaño real de la pintura "Nightwatch ó LA RONDA". 

Al otro escultor, Dronov, tuvo la ocurrencia un buen día y ejercitando su propia voluntad, la idea de reproducirlo como una escultura. 
El maestro Rembrandt es ante todo una celebridad legendaria.


El trabajo de los escultores se hizo en etapas, una figura tras otra.  Cada figura es independientemente trabajada y esculpida. Las figuras del grupo escultórico fueron transportadas inicialmente a la ciudad de Maastricht, que se encuentra a 230 Km. de Amsterdam-capital.
En realidad los autores querían instalar a todo el grupo en la ciudad natal de Rembrandt, Ámsterdam y gracias a la intervención de un tercer personaje, avezado y habilidoso en el trato con las autoridades municipales de la localidad, consiguieron su objetivo de situar definitivamente el grupo escultorico en su emplazamiento actual.
Cuando uno se encuentra frente a frente con esta composición de LA RONDA ó "Nightwatch" 
te das cuenta de que marchan hacia ti espectador, y se abre hacia afuera. Es como si los personajes se están moviendo alcanzando en su plenitud un punto de "ir más allá del marco". 
Están ansiosos por volverse tridimensionales. Es este el mismo efecto, provocado por el maestro mismo, 
que fue alcanzado y realizado por los escultores.

Los creadores del grupo escultórico no copiaron el original; lo "rehicieron", trasladandolo a una nueva dimensión. De manera estremada y con la mayor precisión posible, modelaron los detalles de los brazos, los pliegues de la ropa, la textura de la tela, el adorno bordado en la tela y lo más destacable de todo es que lo realizaron en metal. 
Buscaron sobre todo los autores mantener, la fidelidad y calidad del cuadro famoso. 
Puedes entrar al lienzo de LA RONDA , examinar de cerca los caracteres de bronce.
Pero no es solo una CONSTRUCCION DESTACADA, estática y vinculado a una sola localización.
El grupo escultórico es movible. Se puede trasladar de ciudad en ciudad, y acoplarlo con cualquier combinación de figuras. Los soldados de bronce, los animales, los niños, las armas, pueden mudarse libremente, dando lugar a nuevos diseños. Por tanto, de una manera tan insólita, la vida del 
gran lienzo puede continuar. 
Escultura y  rostro del genial REMBRANDT










El cronicón de Bob Febrero 2019








sábado, 24 de noviembre de 2018





NUESTRO HOMBRE DE ORÁN
        
          Conocemos ahora por lo expuesto en el capítulo anterior una “historia mínima” de la Revolución o guerra de Argelia, pero en el Hotel no nos llegaríamos a enterar de la identidad o biografía del nuevo “patrón” (por la afinidad de la lengua francesa), hasta que, en otra fecha posterior a la compra del Hotel; ya en 1973, se registró otra persona, esta vez sí con pasaporte argelino, preguntando por el Director, Sr. Lázaro.
        El recién llegado cliente, era un hombre elegante, de talla media y porte destacado, que se mostraba obsequioso, pero en el fondo se le notaba aleccionado para ir descubriendo el Hotel, su entorno y sobre todo “los jefes y el personal” que allí trabajaba.
        Uno de los Conserjes, al rellenar la ficha de policía, previno a los empleados de turno de forma rápida los datos del recién llegado viajero. Era “SADIQ DABIR”, de profesión: DIRECTOR TECNICO. ¡¡¡¡
        El Director, Sr. Lázaro, le recibió exultante, pasando acto seguido a presentarle a su esposa e hija. Hay que tener en cuenta que, en aquel tiempo, los Directores de Hotel, vivían en el propio establecimiento con su familia y todo cuanto consumían era por cuenta de la empresa, según establecía el contrato de trabajo que habían establecido con la Sociedad propietaria del establecimiento.
        Demostraba ser un hombre tranquilo, amable, educado y eso sí muy observador. Pronto dio muestras de ser un enamorado del deporte del Futbol y de los equipos de Madrid, pero especialmente del Real Madrid, aunque cortésmente invitado por Román Bejar, acudía también a ver los encuentros del Atlético de Madrid, al Manzanares.
        Pronto mostró asimismo sus dotes de “bricoleur”, ya que alguien debió de darle la orden, o ya fuese una obsesión, suya adquirida durante su “experiencia de agente revolucionario”.
        El caso es que Román un día nos comunicó que se iba a París a comprar cerraduras “Fichet” (desconocidas entonces en España), por encargo del que parecía ser el Delegado directo de la propiedad.
        Y así lo hizo Román, tomó un avión y tras dos días de estancia en París, regreso con una docena de “cerrojos fichet”, en la maleta y una nueva idea de representación de esa marca francesa para España, cosa que hizo meses más tarde, abriendo su propia tienda en sociedad con otro amigo hotelero (que era quien se ocupaba del negocio) y con lo cual alcanzó un formidable éxito, pues empezaron los robos en domicilios en España, y el montar “puertas acorazadas, con ese novísimo “sistema FICHET”, les permitió ganar mucho dinero.
        Pero volviendo al encargo del <Mr. Sadiq Dabir> ¿para qué serian esos famosos cerrojos? La respuesta fue inmediata. Se dio orden al Jefe de Servicio técnico “López E.”, que se cambiasen las entradas a las puertas que ellos consideraban más importantes, como fueron: Entradas a despachos de Dirección, Contabilidad, Edificio de apartamentos en la parte trasera del edificio, etc., etc.
Tras la <<operción cerrojos>>, se organizó otra también de índole casí desconocido para el personal del hotel y fue la compra inmedita de dos maquinas ultramodernas “fotocopiadoras”, pero que solo podían utilizar el personal que Mr. Sadiq, determinase o nombrase para ello.
        Una mañana que estábamos juntos en recepción Román y yo, el referido Sr. Dabir, nos comunicó, que deberíamos fotocopiar todos aquellos pasaportes de clientes que llegasen al Hotel de procedencia argelina y/o marroquí, y entregárselas a él o hacerlas llegar a la oficina central en Ginebra a la Srta. Erika.
        Nos quedamos cavilando los dos y cuando quedamos solos, lo primero que nos llegó a los dos a la mente fue: “algo esconde de espionaje esta orden”.
        Al día siguiente se lo hicimos saber al Director (ya empezaban a saltarse el orden jerárquico, que todo organigrama empresarial tiene) y le sentó mal y aún más se molestó no con nosotros sino con el Delegado a la sazón. También le comentamos que no nos parecía correcto esa orden, primero por no ser él quien nos la diese y segundo porque el copiar datos de un pasaporte y entregárselos a unas personas que no sabíamos que harían con ellos, podía ser perseguidos jurídicamente. El Sr. Lázaro, nos respondió: >>Hablaré yo con este “morito”, no se crea que anda en su tierra. <<
        Y ahí ya se detectó que la química empresarial no pasaba bien entre las dos partes- Propiedad y Dirección.
Días posteriores, apareció por el Hotel, una “matrona notable”, no tanto por su belleza, sino por su gran tamaño y planta un tanto desgarbada, con aire medio árabe-cristiana y que se instaló en contabilidad, pero simplemente como (decía ella) secretaria del Delegado.
Yo comiendo un a mediodía con Esteban (Jefe contable) le pregunté por la nueva empleada y me replicó que, aunque chapurreaba español, hablaba mucho por teléfono con alguien en árabe, así como con el Sr. Dabir.
Pero mira, Charles, me dijo Esteban, en contabilidad, esa mujer, ni opina ni se mete, ya que no parece ser conocedora de la profesión. ¿Y cómo se llama?, le pregunté; creo que es un nombre “libanes cristiana” …CORA ¡¡¡.
¿Oye y quien paga esos gastos de teléfono, pue supuestamente debe hablar fuera de España? Claro, respondió Esteban, ya veremos cuando vengan los cargos de Telefónica y los vea el “Dire”, que opina y quien se hace cargo de ellos. Uff, la que se liará.
Efectivamente, cuando el Director, observó los gastos de teléfono que eran superiores al funcionamiento normal del Hotel (antes de la llegada de los nuevos propietarios), convocó al Jefe contable y le pidió que le explicase el motivo de ese enorme aumento del gasto. Se le presentaron los resguardos de todas las llamadas hechas desde la habitación del Delegado y las de la extensión que utilizaba la Sra. Cora, y se comprobó que casi todas las llamadas eran con números telefónicos de Argelia, y Suiza.
Nuevamente, el Sr. Lázaro, se enojó y comentó que era intolerable esta situación de realizar gastos tan altos con un “uso infrecuente de teléfonos para temas que seguramente nada tenían relación con el Hotel. ¿Pero que podría hacer para resolver este asunto? Y QUE RAZÓN TUVO ¡¡¡
Como una premonición, estos actos estarían a la orden del día, no solamente con los consumos de teléfono, sino con “el saqueo” constante de los fondos financieros del Hotel, que aunque su producción era  suficiente para aportar beneficios tanto al empresario como a sus empleados, los “nuevos y futuros gestores”, extrajeron las riquezas del complejo Hotelero, pues esta empresa >>sufrió la rapiña económica del “grupo en el poder”, durante más de 20 años hasta agotarlo, (debiendo venderlo en 1998 por sus torpezas e incompetencias, al haberse deshecho de sus directivos más expertos, entre otras malas artes y medios poco éticos)>>
Intentaron componérselas hasta tal punto, que en varias ocasiones pensaron en venderlo, cosa que NO ocurrió durante la gerencia de “Charles” como Director, que se negó en rotundo, defendiendo el porvenir de las ciento cincuenta familias que trabajaban en todo el Conjunto Hotelero, a pesar de las presiones que sufrió para su venta, sobre todo durante los dos años en que AL-RASHID, estuvo cautivo en un Castillo militar, por motivos que son merecedores de referirse en el episodio que se relatará y que tal vez sea el más controvertido y complejo de este “sagaz” personaje que dejó su doblez por donde pasó.



Volviendo sobre la orden que dio el citado Sr. Dabir, y en la que nos comunicó, que deberíamos fotocopiar todos los pasaportes de clientes de procedencia argelina y/o marroquí, y entregárselas a él o hacerlas llegar a la oficina central en Ginebra a la Srta. Erika, resultó que días más tarde nos lo confirmó el Director y además nos indicó que la maquina fotocopiadora “Canon” último modelo, instalada en Contabilidad solo se utilizaría por los recepcionistas del Hotel y obviamente el departamento contable.
Extraña forma de concebir y aligerar el desarrollo del trabajo diario, ya que en hostelería el trabajo es de tal rapidez, que siempre se decía y se sigue diciendo “esto para ayer”, porque a un cliente no se le puede hacer esperar, pues este es un principio dentro de la profesión hotelera.
Teniendo en cuenta que por detalles que no escapaban a cualquier profesional de la hostelería, y advirtiendo que estos nuevos propietarios no tenían noción alguna de lo que era un Hotel, ¿cuál era su profesión anterior, estudios, de donde surgían, motivación actual y sobre todo su desconfianza, con los posibles clientes que llegasen de países árabes? ¿Qué ocultaban?
Román, que empezaba a tener más roce con el Sr. Dabir, nos dijo un día que le había enseñado unos poderes de un Notario de Madrid, donde se le titulaba Presidente de la Sociedad Anónima, propietaria del Hotel “OIKIA S.A”, y que sus poderes eran muy amplios, para poder gerenciar de forma directa todos los ámbitos de la Sociedad.
Charles, que ya había trabajado en  varios hoteles de lujo en Madrid, antes de incorporarse al Hotel “Palacio de Salamanca”, y que hablaba y escribía un francés perfecto, tanto por sus estudios en su carrera de Perito Mercantil, así como por haber residido en Francia durante unos años,  y sumado a sus otros estudios de Dirección de Empresas y Actividades Turísticas (Turismo), además de otros idiomas, y formaciones turísticas, notaba algo pintoresco y exótico en aquellas acciones tan chocantes en la actividad normal de un hotel, como el las conocía.
En esto coincidía casi todo el personal que habían tenido la oportunidad de trabajar en la profesión hotelera, tanto en España, como en varios países extranjeros, en puestos de responsabilidad. ¿Qué estaba pasando?
Cierto día, llegó al Hotel un antiguo cliente “valenciano” y dueño de una fabrica de “textil de cierta tecnología punta” que se alojaba con probada frecuencia; el Sr. Ferrer, quien conocía a los nuevos dueños nos preguntó si estaba alguno de ellos en esos días por allí. Y coincidió que fue así, puesto que el Sr. Dabir, aún estaba alojado. Se pusieron en contacto ambos y comieron juntos, notándolos muy afables en su conversación.
Eduardo, el Maître d´Hotel, que les atendió y que, por sus años de trabajo en Marruecos, Francia y Suiza, dominaba perfectamente el francés, nos descubrió que “de pasada escuchó” algo sobre <<uniformes militares que querían comprar nuestra gente>>. Tate, había atrapado un asunto clave para ir conociendo la profesión real de “nuestra administración árabe”.
Al dar por terminada su estancia el Sr. Ferrer, un recepcionista que ya estaba picardeado, le sondeo un poco sobre la coincidencia de que se codeaba con los nuevos empresarios, a lo que respondió: Sí, ya hace muchos años que nos conocemos y hacemos negocios juntos.
Les vendo muchos uniformes usados del ejército español, Guardia Civil, etc, para su país y otras naciones árabes. Son buena gente, pero “no dormirse” y como decimos en Valencia “a más moros más ganancias”.
Esa respuesta me trajo a la memoria el romance del Cid Campeador, en su batalla para la toma de Valencia:
 
                   …/…   A la torre del alcázar
A Jimena el Cid subió,
La que viendo tantas tiendas
De tal lujo y tal valor, 
Tantos corceles de guerra,
Tanto ginete y peón,
Abatida en su flaqueza
Daba indicios de temor; 
Hasta que esforzóla el Cid
Y en esta guisa le habló:
Cuantos más moros veáis,
Más ganancia tengo yo.
…/…  (Juan de Arolas)

        Y alguna duda más nos dejó sembrada en nuestro subconsciente el Sr. Ferrer.
        ¿Eran los nuevos administradores, personas vinculadas con la guerra y sucesos luctuosos ocurridos en su <<guerra de independencia de la metrópoli francesa >>?
Parecía ser que se confirmaba la trama. ¿Y sí se trataba de blanqueo de fondos obtenidos de una manera no muy licita? Nadie podría corroborar cualquiera de esos términos, hasta bien avanzados los años y los sucesos que se fueron aconteciendo y resaltando que tal vez fuesen por “la forza del destino” ocurrían quinquenalmente, es decir cada cinco años.
Tal como había llegado Mr. Dabir, desapareció del Hotel, eso sí bien cargado de maletas, con destino a Ginebra, según nos dijo “Alberto” Jefe de conserjería, pues la noche anterior le había encargado que le comprase el billete de avión, y claro estaba “CUENTA CASA”, término hotelero, que indica que lo debía de pagar el - EX - “Hotel Palacio de Salamanca”, ahora ya Hotel AL-RASHID

Nota.- Resumen de un capitulo de mi libro:


“La escritura es la pintura de la voz”. – Voltaire -